El agua puede salir perfecta de la red y llegar mal a la canilla. En el medio está el tanque domiciliario, que es donde el agua se estaciona y donde aparecen la mayoría de los problemas: sedimento en el fondo, tapa floja, insectos, biofilm en las paredes y cloro que se disipa con el tiempo.
Señales de que algo anda mal
- Agua turbia o con partículas, sobre todo al abrir la canilla después de varias horas.
- Olor o sabor distinto al habitual.
- Sedimento en el fondo de la pava, la jarra o el filtro de la ducha.
- Manchas en los sanitarios.
- Varias personas de la casa con cuadros gastrointestinales sin otra explicación.
El problema es que el tanque también puede estar contaminado sin ninguna de estas señales. Por eso existe el análisis.
Qué se analiza
Para un tanque alcanza, en general, con el análisis bacteriológico: recuento de bacterias, coliformes totales, Escherichia coli y Pseudomonas aeruginosa. Si además hay dudas sobre el agua que entra —por ejemplo, si viene de pozo— se suma el fisicoquímico.
Un detalle útil: conviene tomar dos muestras, una de la canilla más cercana a la entrada de red y otra de una canilla alimentada por el tanque. Si la primera da bien y la segunda mal, el problema es del tanque y no del suministro.
Cada cuánto limpiarlo
La recomendación habitual es cada seis meses, y siempre después de un corte prolongado de agua, de una obra en la instalación o de encontrar la tapa abierta o rota. La limpieza incluye vaciar, cepillar paredes y fondo, desinfectar, enjuagar y volver a llenar.
El análisis después de la limpieza es lo que confirma que quedó bien hecha: es la única forma de pasar de «lo limpiamos» a «está en condiciones».
Cómo tomar la muestra
- Usá el frasco estéril que entrega el laboratorio.
- Elegí una canilla alimentada por el tanque, preferentemente de la cocina.
- Limpiá la boca de la canilla y sacá cualquier filtro o aireador.
- Dejá correr el agua dos o tres minutos.
- Llená el frasco sin tocar el interior ni la tapa y cerralo enseguida.
- Refrigerá la muestra y llevala el mismo día.
Preguntas frecuentes
¿Hace falta analizar el tanque si el agua es de red?
El agua llega controlada, pero el tanque es responsabilidad de cada casa o consorcio. Si hace mucho que no se limpia, conviene hacerlo.
¿Y en un edificio?
El tanque de reserva es común a todos los departamentos y suele estar a cargo de la administración. El análisis después de cada limpieza es la constancia de que el procedimiento se hizo.
¿Puedo juntar el agua directamente del tanque?
Es preferible tomarla de la canilla, que es el punto de consumo real. Abrir el tanque para juntar la muestra puede contaminarla.
¿Hervir el agua resuelve?
Elimina bacterias, pero no reemplaza la limpieza del tanque ni corrige problemas químicos como el arsénico.
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Análisis de agua en Bahía Blanca
En Laboratorio LVV hacemos el análisis bacteriológico y fisicoquímico de agua de tanque, red, pozo y pileta, en Viamonte 639 y Don Bosco 910, con los frascos y las indicaciones para tomar la muestra. Si administrás un edificio o un establecimiento con varios puntos de toma, coordinamos cómo hacerlo.
Consultas al (291) 455-3781.
Contenido informativo. La aptitud del agua se determina sobre los resultados del análisis y la normativa vigente.



